VINO Y PIZZA
La bebida nacional también puede acompañar este clásico de la gastronomía argentina. Tres ideas imperdibles.
Hay pizzas de todo tipo y variedad. La composición es tan versátil que facilita la posibilidad de incluir cualquier tipo de ingrediente. Por supuesto, es ahí donde los sabores argentinos juegan su rol para el éxito de esta comida en el país. Sin embargo, aún queda margen para innovar.
El acompañante más común de las pizzas es la cerveza, pero cada vez más se instala la posibilidad de maridar estos sabores con la amplia oferta de vinos disponible, teniendo en cuenta que se puede optar un vino para cada preparación de pizza, tratando de sacar lo mejor de ambos
SABORES CLÁSICOS
Una de las pizzas de mayor aceptación lleva queso (mozarella o cremoso), salsa de tomate, tomates frescos y hojas de albahaca. Esta delicia necesita de un buen vino rosado. O bien un tinto muy joven, liviano y fresco. El maridaje perfecto para una opción que nunca falla.
SOFISTICADOS
Para los amantes de las pizzas de elaboración, el sabor que deleita a más de uno es el de las masas “a la piedra”, con champignones. Hay quienes se animan a agregar mariscos. Esta pizza de fuertes sabores se potencia con un Pinot Noir, con aromas intensos a frutos rojos y buen cuerpo. También se puede optar por la opción Chardonnay
INTENSO Y PICANTE
Para los amantes de las pizzas con ingredientes como salame, cantimpalo y todas sus variantes. También para los que gustan de agregar algún tipo de carnes a su pizza, hay un vino ideal, el Cabernet. El Cabernet Franc es una buena opción para estas pizzas con gustos fuertes, grasos y picantes. Un vino con cuerpo y personalidad es el complem
ento perfecto.

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