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Perro de Fuego. Estoico por Naturaleza. Memento Mori.Quiero Morirme Joven, lo más tarde posible Ni tan rápido como para alcanzar a la Muerte, ni tan lento como para que ella me Alcance

domingo, 4 de junio de 2023

Maridajes Patrios


La cocina y el vino, en el caso de la Argentina como país productor, son aspectos fundamentales para entender la cultura popular, y este feriado sirve para recordar, agradecer y celebrar lo hecho por un puñado de ciudadanos en favor de la libertad del pueblo.


Por eso, brindar por la patria en familia o con amigos, recreando algunas de las comidas más disfrutadas a lo largo y a lo ancho del país, es una sana y entretenida costumbre. 


Las empanadas, como ningún otro plato típico, se han multiplicado en cada rincón con diversos ingredientes y recetas únicas, que realzan su condición de “la más federal y regional de las comidas tradicionales argentinas”. 

Es por ello que no existe una empanada sino cientos de ellas. Y más allá de las polémicas o las competencias por ver cuál es la mejor o la más rica, todas ellas merecen reconocimiento.


Se sabe que cada región del país tiene sus recetas, y también se pueden encontrar diferentes empanadas en cada provincia argentina y, obviamente para cada una de ellas, es posible recomendar algún vino. Una de las características más entretenidas que ofrece esta comida es la diversidad de sabores y formas.


El locro, es otro de los platos más pedidos y ofrecidos en esta fecha patria. No solo porque es ideal para el invierno, sino porque también ofrece una interesante diversidad a partir de la combinación de ingredientes, pudiendo ser más intenso en sus sabores con las carnes como protagonistas, hasta incluso con toques ahumados. Pero también hay cada vez más versiones vegetarianas.


El otro guiso que se luce los 9 de julio en diversos lugares es el de lentejas, también de sabores consistentes y con la posibilidad de jugar más con las especias. Y obviamente, la gran mayoría no se complica y se junta a disfrutar un asado, gran símbolo de la cultura gastronómica nacional. 


Y a la hora de los dulces, qué mejor para cerrar la celebración con un buen brindis por la patria con un espumoso argentino


En nuestro Pais, para acompañar cualquiera de estos platos que simbolizan muy bien la identidad culinaria local, existe una gran cantidad de vinos de diferentes estilos y calidades, para todos los gustos. Y si bien el maridaje no es una ciencia exacta, tener en cuenta algunos aspectos básicos sirve para terminar disfrutando más y mejor.


Las empanadas y los vinos conforman la alternativa más entretenida por las combinaciones que ofrecen, cada cuál por su lado y luego potenciadas por el maridaje.


Las tucumanas, rellenas de carne (matambre), cortada a cuchillo y condimentadas con ajo, cebolla, comino, pimienta y paprika, combinan muy bien con el “vino nacional”, un Malbec joven y frutado. 

Las salteñas, pequeñas e ideales para no parar de comer, van mejor con un Torrontés bien frío, más si se les agrega la típica salsa picante. 

Otras que se destacan por su jugosidad y también son famosas, son las santiagueñas, rellenas de carne y mucho comino. La masa se hace con harina de trigo, grasa y leche, y se cocinan en horno de barro. Las que se fríen en grasa se conocen en la región como “pasteles”. Ambas son ideales para acompañar con tintos de buena fluidez y agarre.


Para acompañar los dulces la propuesta es brindar con un espumoso argentino.


Para acompañar el locro es mejor pensar en un tinto liviano, pero de paso consistente, con la acidez bien sostenida que le pueda resaltar sus texturas y eso ayude a limpiar el paladar sin cansarlo ni resultar pesado. Por eso, un tinto a base de Criolla, que cada vez hay más, vinificados con pretensiones, no solo de rescatar su origen sino de lograr vinos con personalidad propia, sería la mejor opción. Aunque también pueden ser un Cabernet Franc o un Malbec livianos.


Para el caso del locro muy picante (por el agregado de la salsa) un blanco con fuerza, fresco y de buen cuerpo, puede ser la alternativa más atractiva para muchos. En ese caso, ir por un Sauvignon Blanc del NOA o un Torrontés. También la mejor alternativa sería un vino blanco para acompañar la versión vegetariana. No obstante, con un rosado joven y de buen cuerpo también se lograría una gran combinación.


El guiso de lentejas también es un plato que se luce más con tintos que no tengan tanto cuerpo ni concentración. En este caso, por sus sabores, un buen tinto con algunos años de guarda y equilibrado por el paso del tiempo, le vaya muy bien.


Para el asado, valen todos los vinos tintos, de acuerdo al gusto del asador y los comensales, tanto de los vinos como de los puntos de cocción. Pero siempre hay que tener en cuenta no servir un solo tipo de vino, sino comenzar con un buen Chardonnay para servir junto con las achuras (mollejas, chinchulines y riñones), o un buen rosado para acompañar chorizos, salchichas parrilleras y morcillas, para luego si pasar al reino de los tintos y su gran diversidad. 


Y a la hora de los dulces, qué mejor para cerrar la celebración con un buen brindis por la patria que servir, junto a los past

elitos, un buen espumoso argentino.

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